LOS SALPICONES Y EL EFECTO CHESPIRITO.

“EL DERECHO AL RESPETO AJENO ES LA PAZ”.- No se trata de ninguna falta de respeto a la investidura del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, así lo dijo en una mañanera, también en el Congreso del Estado a alguien se le pegó el mismo efecto, cuando dijo “Se perdió la guerra, no la batalla”, cuando se había determinado echar atrás la Reforma Electoral, que tanto se promovió, que costó varios millones de pesos y uno de sus principales promotores en la Huasteca, el diputado Edson Quintanar fue quien más se opuso en la sesión ordinaria del sábado, a que se aprobara la Reforma, su compañera de bancada Marite Hernández apuntó que el echar abajo la Reforma, tenía como fundamento que la redacción de los artículos estaba mal hecha, a lo que en el mismo punto de asuntos generales, el diputado Rolando Hervert de la bancada del partido Acción Nacional, señaló que se podían haber reservado los artículos que se consideraran mal planteados, como se permite y asume en todos los casos en que se presentan al pleno, propuestas de Reforma de Ley, incluso el mismo legislador Hervert Lara, planteó al Presidente de la Directiva que en la sesión de este martes, se vuelva a subir la Reforma Electoral, para su discusión, incluidos los temas de incremento del porcentaje de votación, a los partidos chicos, del 3 por ciento, al 3.7 por ciento y el cancelar que los partidos chicos intervengan en alianzas, para conservar su registro.

EN SU DERECHO, PERO NO EN CON LA RAZÓN.- Efectivamente se perdió la batalla, pero no la guerra, dice un dicho “interés cuanto vales”, cuando la postura de algunos legisladores en contra de la Reforma, que la diputada Paola Arreola como presidente de la Comisión de puntos Constitucionales defendía, echaron abajo con sus votos el dictamen aprobado en la comisión mencionada, los legisladores Eugenio Govea y Oscar Vera Fabregat hicieron uso de su experiencia legislativa, para defender con todo, que se mantuviera la decisión de echar abajo la propuesta de Reforma, ambos legisladores exigían al Presidente de la directiva, que se mantuviera firme en la decisión que se había tomado, con 14 votos a favor de darle marcha atrás a la Reforma y 13 votos a favor de mantenerla, Vera Fabregat en su intervención repetía con insistencia, que no siempre se ganaba, que él mismo en muchas ocasiones presentaba leyes, que le rechazaban y no se enojaba, ni ofendía a sus compañeros, sabía el diputado Vera Fabregat que la decisión no era definitiva y que se podía dar marcha atrás y subir de nuevo a discusión, el tema de la Reforma Electoral.

DE NADA SIRVIERON LAS ADVERTENCIAS DE VERA Y GOVEA.- En la discusión que se suscitó al descalificarse la Reforma, sin haber entrado en la revisión de los artículos de la misma y en su caso modificar y corregir, los que supuestamente estuvieran mal y no tomar una decisión que causó el conflicto de intereses, porque en la decisión de bajar la Reforma, el beneficio mayor era para los partidos pequeños, representados en el Congreso, de ahí la defensa de Vera y Govea, de que se mantuviera la decisión, incluso con claras advertencias al Presidente, de que podría incurrir en faltas al reglamento del Congreso, a lo que Martín Juárez, que no es ningún improvisado les respondió que habría de actuar con el respaldo que le marcara la Ley y el reglamento interno del Congreso, total que el Congreso retomará el tema de la Ley, si tiene errores se van a corregir y si se vota porque el porcentaje de votación mínima sea del 3.7 por ciento, así será y si además se aprueba que los partidos pequeños no puedan entrar en alianza, igual se tendrá que acatar.

LA JUVENTUD Y EL ÍMPETU LE GANARON A PAOLA ARREOLA.- Quizá si se excedió Paola Arreola, no era para menos todo el trabajo realizado, en un empeño de la comisión de puntos Constitucionales por presentar una Reforma de Ley electoral, novedosa y de vanguardia, había sido echado por la borda y no solo se trataba del trabajo de quienes integran dicha comisión, sino del menosprecio a la participación de muchos ciudadanos que aportaron ideas que están plasmadas en la Reforma, pero en concreto, en que quizá se excedió un poco Paola Arreola, cuando dijo que Edson Quintanar había manejado el voto de algunas compañeras diputadas, hasta ese momento Paola Arreola no había mencionado nombres, solo expresó que a tal diputado, le faltaban pantalones, la diputada Isabel González de inmediato alzó la voz, le reclamo a la diputada Paola Arreola su expresión, que apuntó era una falta de respeto y agresión, decirles a sus compañeras que se dejaban influenciar y que al diputado Edson Quintanar le faltaban pantalones, era ofensivo, cabe señalar que fue la diputada Isabel González la que mencionó el nombre, pero lo ofendida que estaba la legisladora del PRD la llevó a cometer una ofensa mayor, que era lo que reclamaba, al llamar loca a Paola Arreola, ni que decir de las legisladoras que se dijeron ofendidas y argumentaban que ellas pensaban por si mismas y nadie las mandaba, pregunta: ¿Ni López Obrador?.

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