Investigadores de la UASLP participan en una conferencia internacional sobre fluidos complejos, un campo científico con aplicaciones en biomedicina, industria, materiales y tratamiento de agua.
📍 Ciencia | SondaRed
La baba de nopal, esa textura que muchos asocian con la cocina mexicana, también puede ser materia de laboratorio. Y no, no es exageración: en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí se estudian los llamados fluidos complejos y materiales blandos, un campo científico con posibles aplicaciones en biomedicina, industria, materiales biológicos y tratamiento de agua.
El tema forma parte de la 37 Conferencia Internacional de Ciencia y Tecnología de Fluidos Complejos, que se realiza en el Instituto de Física de la UASLP y concluirá el próximo 11 de junio. El encuentro reúne a especialistas nacionales e internacionales para compartir avances en una línea de investigación que, aunque suene muy técnica, está mucho más cerca de la vida diaria de lo que parece.
Los fluidos complejos son sustancias cuyas propiedades se ubican entre las de un sólido y un líquido. En esa lista entran materiales tan distintos como pinturas, vidrio, sangre humana, cristales líquidos y el mucílago de nopal, mejor conocido en la conversación cotidiana como baba de nopal.
Sí: eso que a veces incomoda en el plato también puede ayudar a entender procesos físicos, químicos, biológicos y ambientales.
Cuando la ciencia mira lo cotidiano
De acuerdo con la información difundida por la UASLP, una de las investigaciones destacadas es la que desarrolla el doctor Bernardo Yáñez Soto, investigador del Instituto de Física, enfocada en la medición de parámetros en películas ultradelgadas que requieren una cantidad mínima de insumos para obtener información precisa y que podrían emplearse en aplicaciones biológicas.
Pero uno de los puntos más llamativos del encuentro es el análisis del mucílago de nopal como fluido complejo. Sus propiedades podrían ser aprovechadas en procesos de filtración de agua, especialmente en contextos donde el acceso a sistemas convencionales de abastecimiento representa un reto.
Aquí conviene hacer una pausa importante: no se trata de decir que el nopal ya resolvió el problema del agua, ni de venderlo como solución mágica. La investigación apunta a estudiar sus propiedades y su potencial aplicación. En ciencia, ese matiz importa mucho, aunque en redes sociales a veces se pierda más rápido que la paciencia en trámite de ventanilla.
Los proyectos relacionados con este campo se desarrollan en colaboración con especialistas de la Universidad de California en Berkeley, la Universidad del Sur de Florida y la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
La UASLP, según lo expuesto en la conferencia, se ha consolidado durante más de tres décadas como un referente en el estudio de fluidos complejos y materia blanda. El trabajo de sus especialistas ha generado conocimiento con posibles aplicaciones en materiales biológicos, procesos industriales, sistemas de filtración de agua y áreas biomédicas.
Ciencia local con preguntas globales
El grupo de investigación de la UASLP cuenta con el respaldo del Laboratorio Nacional de Materia Fuera de Equilibrio y la participación de 12 laboratorios del Instituto de Física vinculados con estas líneas de estudio.
En esta edición de la conferencia participan ocho ponentes invitados, seis de ellos de reconocido prestigio internacional. También acuden académicos de instituciones como la Universidad de Puerto Rico, recinto Mayagüez; la Universidad de California, Los Ángeles; la Universidad de Illinois en Chicago; la Universidad del Sur de Florida; la Universidad de San Diego; la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Cuajimalpa; y el Laboratorio Nacional de Materia Fuera de Equilibrio de la UASLP.
Las investigaciones abarcan la preparación y caracterización de emulsiones, el estudio de polímeros utilizados en la fabricación de materiales, el análisis de fluidos biológicos, aceites y coloides, así como simulaciones computacionales y experimentos con cristales líquidos.
Dicho de otra forma: se estudian materiales que cambian, se adaptan, reaccionan y se comportan de maneras que pueden ser útiles para entender desde procesos industriales hasta fenómenos del cuerpo humano o alternativas para el tratamiento de agua.
Y ahí está justamente el valor de esta historia. No es solo una conferencia académica más. Es una ventana para ver cómo la ciencia que se hace en San Luis Potosí se conecta con problemas globales y con preguntas muy concretas: cómo mejorar materiales, cómo entender sistemas biológicos, cómo aprovechar recursos naturales y cómo abrir caminos para soluciones futuras.
La ciencia no siempre llega con bata blanca, lenguaje imposible y cara de examen final. A veces empieza con una pregunta sobre algo tan común como el nopal. La diferencia está en no vender milagros, sino investigar posibilidades.
Y en un estado donde el agua, la industria, la salud y la innovación son temas cada vez más urgentes, que desde la UASLP se estudien materiales con aplicaciones reales no es un detalle menor. Es una de esas noticias que no hacen tanto ruido como un pleito político, pero pueden decir mucho más sobre el futuro.
Fuente:
Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

