Soluciones basadas en la naturaleza en San Luis Potosí suena a concepto técnico, pero en la vida diaria podría traducirse en algo mucho más simple: ciudades que absorban mejor la lluvia, calles menos calientes, espacios públicos con más vegetación útil y desarrollos urbanos que no ignoren el agua hasta que llega la inundación.
La diputada Nancy Jeanine García Martínez presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano del Estado de San Luis Potosí, con el objetivo de incorporar este enfoque dentro de la planeación urbana, el diseño del territorio y la gestión del agua.
Ojo: todavía no es ley. La propuesta fue turnada a las comisiones correspondientes para su análisis y dictamen, por lo que aún deberá pasar por el proceso legislativo antes de convertirse en una obligación formal para autoridades estatales, municipales o desarrolladores.
Soluciones basadas en la naturaleza en San Luis Potosí: ¿qué cambiaría?
La iniciativa plantea integrar criterios de sostenibilidad ecológica, resiliencia urbana y restauración de ecosistemas en las decisiones de desarrollo urbano. Dicho en corto: que el crecimiento de las ciudades no solo piense en calles, fraccionamientos y permisos, sino también en agua, calor, vegetación, biodiversidad y riesgos climáticos.
Entre los conceptos que busca incorporar están el diseño urbano resiliente, los sistemas urbanos de drenaje sostenible y las propias soluciones basadas en la naturaleza. Estos enfoques permitirían considerar prácticas como la cosecha de agua, la recarga de acuíferos y la renaturalización de espacios urbanos.
La propuesta también contempla que los municipios elaboren manuales y guías técnicas para aplicar este tipo de soluciones a nivel local. Ese punto es clave, porque muchas reformas suenan bien en el papel, pero se diluyen cuando nadie sabe cómo aterrizarlas en una calle, un parque, una licencia de construcción o un nuevo desarrollo inmobiliario.
La iniciativa busca que la planeación urbana incorpore agua, vegetación, drenaje sostenible y resiliencia climática. No es adorno verde: es infraestructura para ciudades que ya viven calor, sequía y lluvias cada vez más complicadas.
Agua, calor e inundaciones: el fondo del asunto
El tema llega en un momento en el que San Luis Potosí no puede darse el lujo de planear como si el clima fuera el mismo de antes. La crisis de agua, los encharcamientos, las zonas con poca sombra, el crecimiento urbano disperso y la presión sobre los acuíferos obligan a pensar distinto.
Por eso, hablar de soluciones basadas en la naturaleza no significa sembrar árboles para la foto. Puede implicar jardines de lluvia, suelos permeables, corredores verdes, recuperación de espacios naturales, captación pluvial, infraestructura que reduzca escurrimientos y diseños urbanos que ayuden a bajar temperaturas en zonas donde el concreto domina el paisaje.
La iniciativa también plantea que este enfoque se considere en estudios de impacto urbano, espacio público, licencias de construcción y autorizaciones de desarrollos inmobiliarios. Ahí está uno de los puntos más importantes: si se aprueba, el asunto podría dejar de ser recomendación ambiental y convertirse en criterio para decidir cómo se construye.
La pregunta ciudadana es evidente: ¿servirá para cambiar realmente la forma en que crecen las ciudades o quedará como otro lenguaje bonito en la ley? Porque San Luis ya conoce los costos de dejar que el agua, la sombra y el suelo se vuelvan temas secundarios.
Una ciudad resiliente no se construye solo con discursos verdes. Se construye cuando las reglas obligan a prevenir, cuando los municipios tienen herramientas técnicas, cuando las obras se supervisan y cuando el desarrollo urbano entiende que el clima ya no espera permiso.
Ahora falta que el Congreso analice la propuesta, defina sus alcances y, sobre todo, que se explique cómo se aplicaría en los municipios. Porque una reforma ambiental sin presupuesto, vigilancia ni criterios claros puede sonar muy moderna… pero terminar igual que una banqueta recién hecha sin árbol: correcta en el papel, insoportable al mediodía.
Fuente: Congreso del Estado de San Luis Potosí.
